Feeds:
Entradas
Comentarios

México está de luto

Hoy México vive uno de los días más negros que ha tenido. Todos los mexicanos, estamos agraviados.

No debemos asumir un papel pasivo ante hechos que lastiman a México. Hoy es un buen día para reflexionar; cada quien desde el espacio que elija, pero todos unidos en la voluntad de un México en paz y próspero.

Mi compromiso para construir la paz, en mi trabajo diario para servir a los demás. Mi solidaridad y mis oraciones para las víctimas y sus familias, así como para encontremos la fuerza que se requiere para transformar a nuestro país.

#ReformaPoliticaYa

Cualquiera que sea nuestra posición sobre los contenidos de la reforma política, e incluso asumiendo que ésta aún tiene carencias  en las que se deberá trabajar, creo que es importante reconocer el nuevo papel que se la da a la ciudadanía.

Esta reforma contempla cuatro puntos que atienden a la necesidad de incluir cada vez más a los ciudadanos, a saber: candidaturas independientes, iniciativa ciudadana, reelección de legisladores y consulta popular. La importancia de las propuestas radica en las posibilidades que le brindan al ciudadano de convertirse en un actor activo dentro de la construcción de la política y el interés que han despertado entre distintos grupos de la sociedad.

Al respecto, habrá que reconocer el papel que han desempeñado varios twitteros, que ajenos al mundo de la política profesional, han fungido como impulsores de este debate. Todo mi respeto y admiración para estos ciudadanos que desde el activismo virtual, lograron colocar este tema en el interés de la ciudadanía.

La acción de estos ciudadanos nos demuestra que hoy  es posible apropiarnos de temas que antes no hubiéramos imaginado. Representa una gran oportunidad, pues nos permitirá explorar nuevas oportunidades y espacios de participación que hasta el momento han estado restringidos para los ciudadanos de a pie. Nos permitirá construir una ciudad diferente y una relación distinta con sus políticos.

Apostar por la reforma política, es apostar por la ciudadanía y su capacidad de conducir su propio destino político. El país lo necesita más que nunca y los capitalinos debemos aprovecharla para transformar de fondo nuestra ciudad; así, cuando pensemos en estos temas, tendremos que pensar ¿qué queremos para la ciudad?

La agenda pública, hoy más que nunca, debe estar construida de abajo hacia arriba, para que sea posible trabajar de forma conjunta y se dé respuesta efectiva a las necesidades de la sociedad. En las redes sociales, como Twitter, se ha hecho evidente la necesidad de abrir los espacios del quehacer público, así como el interés de la ciudadanía de participar en ellos. Lo que más gusto me da, es que los ciudadanos nos hemos apropiado de los espacios y hacemos cada vez más evidente nuestra necesidad de formar parte del quehacer político y del trazo del destino de nuestra nación.

Hoy, la clave para hacer de este un mejor país, está en la participación. Alzar la voz, unidad ciudadana, corresponsabilidad, participación fueron algunas de las palabras que se han escuchado en la demanda de la aprobación de la reforma política, y a las que me sumo como ciudadano y en las que creo como funcionario.

 

Creo que es una magnífica oportunidad que como ciudadanos, no podemos dejar pasar. Somos testigos de  un momento crucial para México; hoy podemos transformar el presente para que el futuro no sea como el pasado. Yo creo firmemente en la participación ciudadana y en las posibilidades de cambio que hay en ella: sin la intervención activa de la población, no podremos avanzar… ¿Tu qué opinas?

Les dejo la liga de lo que sucedió el domingo pasado en la “claxoniza” por la reforma política y espero sus comentarios, como de los muchos ejemplos de cómo los ciudadanos han hecho de este tema, aparentemente sólo de políticos profesionales, un tema de la ciudadanía.

http://www.youtube.com/watch?v=KyHy5iNfNCk&feature=youtu.be

Hace 12 años, en Diciembre de 1999,  la Asamblea General de la ONU declaró al 12 de agosto como Día Internacional de la Juventud, reconociendo la importancia que tienen los jóvenes en nuestra sociedad, como agentes de cambio.

Hoy festejamos a los jóvenes de todo el mundo, lo que significa que celebramos la esperanza en el cambio, una nueva forma de ver la vida, la posibilidad de transformar el pasado y crear un mejor futuro.

En innumerables ocasiones los jóvenes nos han sorprendido generando grandes cambios históricos. Su entusiasmo y rebeldía, su inconformidad frente a un pasado o presente que les queda chico ha logrado hacer grandes cambios en la historia del mundo.

Hoy, en reconocimiento de su papel fundamental como actores del cambio, es necesario reflexionar sobre lo que pasa con ellos. Sólo en México hay más de 7 millones de jóvenes que no han podido incorporarse ni al sistema educativo ni al mercado laboral; estamos perdiendo el mayor bono demográfico que hemos tenido en la historia, y con él, enormes oportunidades de desarrollo y crecimiento.

La falta de oportunidades han arrojando a muchos de nuestros jóvenes a las redes del crimen organizado, o los ha llevado a migrar, o a abandonar sus comunidades. Es labor de todos reintegrar a nuestros jóvenes, abrirles espacios, hacerlos parte de la toma de decisiones y escuchar lo que tienen que decirnos.

Hacen falta políticas públicas que tomen en cuenta las nuevas problemáticas e intereses de los jóvenes, acciones de gobierno que los integren y generen actitudes positivas entre los distintos actores sociales. El quehacer para los jóvenes debe tomar en cuenta sus iniciativas, su entusiasmo, su fuerza y esa capacidad para ver las cosas de una manera distinta, llena de compromiso y esperanza.

La creación de empleos, la ampliación de la oferta educativa, mayores espacios para un desarrollo integral, su participación en la toma de decisiones y el acceso pleno a sus derechos, deben ir acompañados por la garantía de una vida digna y plena, en donde puedan gozar de igualdad de oportunidades.

La ciudad tiene mucho quehacer en este sentido. Requerimos afianzar su viabilidad para poder cumplir con nuestros jóvenes. El tema de la sustentabilidad del Valle de México resulta fundamental en este sentido, pues una ciudad sin recursos naturales y en riesgo ambiental, es una ciudad que brindará pocas oportunidades a sus habitantes.

En este sentido, debemos ofrecer a los jóvenes alternativas y acciones de gobierno que sean capaces de impulsar el crecimiento económico, el desarrollo social y un medio ambiente saludable  Sólo así podremos crear las condiciones que hoy necesitan nuestros jóvenes para seguir adelante.

Hoy en el Día Internacional de la Juventud mi más grande reconocimiento para todos los jóvenes que día a día se esfuerzan por el bien de su país y los invito a que juntos realicemos ese cambio que México tanto necesita, sólo en conjunto nuestro país puede salir adelante.

Oportunidades de cambio

Últimamente la desazón impera entre los comentarios que escucho entre conocidos y desconocidos. Hemos permitido que las malas noticias le ganen espacio y escucha a las buenas, dejando de ver las cosas positivas que miles de ciudadanos mexicanos están haciendo por mejorar nuestra realidad.

Creo en que debemos señalar puntualmente las cosas que no nos gustan, o las que consideramos que no están bien; pero también pienso que es necesario difundir aquello que se hace correctamente, darle foro a los esfuerzos de los mexicanos que trabajan por un México mejor, dar a conocer las iniciativas que parten de la idea de que las cosas puedan mejorar, para así lograr una inercia positiva que permita un verdadero cambio.

Recientemente tuve la oportunidad de conocer al Movimiento Juvenil por el Agua (MOJA), jóvenes entusiastas y decididos a cambiar su entorno. Con profundo compromiso estos chicos han decidido transformar nuestras conciencias y trabajar por una realidad sustentable.

Seguros que el camino recorrido hasta hoy no es el mejor si queremos que las futuras generaciones cuenten con agua, los integrantes del MOJA han trabajado fuerte para impulsar una nueva cultura del agua que nos permita seguir gozando de este vital recurso, al mismo tiempo que contribuya a transformar la manera en que nos relacionamos con nuestro ambiente.

Es muy estimulante ver el entusiasmo y convicción con la que estos jóvenes convocan, trabajan, participan activamente, se comprometen y se apropian de su realidad para transformarla con sus acciones, sus propuestas y su corazón.

Así, convencidos de la necesidad de hacer algo por México, y por el mundo entero, éstos jóvenes han decidido organizarse y hacer un ejercicio pleno de papel como ciudadanos y actores de su realidad. Apatía e indiferencia, son palabras que no caben entre estos jóvenes que cada vez son más y que nos contagian con ese espíritu renovador que no se cansa ante la lucha de transformar el presente, dejando más y más lejos el pasado que nos condujo hasta aquí.

Vale la pena conocer estas iniciativas, sumarse a ellas, encausar y apoyar a los jóvenes que tienen ganas de hacer cosas, aprender de ellos, aprovechar las oportunidades de cambio que nos ofrecen, asumir nuestra ciudadanía como ellos lo han hecho y luchar hombro a hombro con estos estos mexicanos comprometidos y convencidos de un México mejor.

Les comparto, para los que quieran conocer más de ellos, su liga en Facebook http://www.facebook.com/mojadf y su usuario en Twitter @mojadf.

Carlos Álvarez Flores, presidente de la organización no gubernamental México, Comunicación y Ambiente A.C., coincidió con la aseveración de la OCDE sobre el carácter no sustentable de México. Si bien es cierto que aún tenemos tareas pendientes, también es un hecho que hemos avanzado en la construcción de un México sustentable, en donde se incorporan el desarrollo económico, desarrollo social y protección del medio ambiente como elementos que deben ser atendidos al mismo tiempo y en armonía.

Este año alcanzamos el 90.9% de cobertura de agua potable a lo largo de la República, lo que significa el mejoramiento de la calidad de vida de 11 millones de mexicanos que hoy pueden disponer de agua en sus viviendas, con los beneficios económicos, sociales y ambientales que ello significa. Así, en municipios como Metlatónoc, Guerrero, el municipio más pobre del país, las viviendas sin agua potable se redujeron del 67 al 28 %, con lo que se disminuyen también problemas de salud y el número de mujeres y niños que deben acarrear el agua durante kilómetros para poder abastecer a sus familias.

De igual manera, el avance en alcantarillado es importante. Hoy, más de 13 millones de habitantes se han incorporado al servicio de drenaje, cubriendo al 89.6% de la población total. Lo anterior impacta directamente en mejores condiciones de higiene y salud, a la vez que permite disminuir la contaminación del acuífero o aguas superficiales por desecho de aguas residuales.

Anualmente, la CONAGUA invierte en promedio 23 mil 300 millones de pesos, que se traducen en la mejora de la calidad de vida de varios cientos de habitantes y en la activación de la economía a través de la generación de miles de empleos. Así, se logra empatar el desarrollo económico, con el desarrollo social y la protección del ambiente.

El caso del Valle de México ha sido paradigmático es este sentido. Hace pocos días el  Director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre, afirmó  que el Distrito Federal requiere una inversión de 140 mil millones de pesos para evitar inundaciones en la capital y que a causa de ésta carencia, el sistema de drenaje capitalino se ve superado por la intensidad de las precipitaciones, originándose inundaciones y encharcamientos.

La CONAGUA ha invertido, a través del Programa de Sustentabilidad Hídrica del Valle de México, más de 53 mil millones de pesos, lo que representa la inversión más grande en la historia de la infraestructura hídrica del país. Nuevamente, esta inversión significa activar inercias positivas entre desarrollo social, desarrollo económico, protección al ambiente y mitigación de la vulnerabilidad de la zona metropolitana del Valle de México.

Las acciones del Programa de sustentabilidad Hídrica del Valle de México, buscan reducir el desequilibrio hídrico de la cuenca, disminuir la contaminación de las fuentes de agua y aminorar la vulnerabilidad de la ciudad ante inundaciones. Al mismo tiempo, se pretende estimular la economía local al significar, sólo para el caso del Túnel Emisor Oriente (TEO), la creación de más de 7 mil empleos directos y 5 mil indirectos, con la correspondiente derrama económica para las familias y comunidades de las zonas aledañas a la obra.

Así, invertir en obras hidráulicas es invertir en la protección del ambiente, pero también en desarrollo social y económico. Para que las acciones que emprendamos, para que las inversiones que realicemos sean efectivas, deben comprender estás tres dimensiones, sin las cuales no podemos hablar de sustentabilidad.

La ciudad de México y su zona metropolitana requieren que sigamos trabajando de manera integral por ella. Debemos asumir una nueva perspectiva que nos permita impulsar cambios verdaderos que nos permitan despegarnos de las acciones que han caracterizado a una ineficiente gestión del medio ambiente y sus recursos naturales. La ciudad merece un quehacer distinto, atrevámonos a ello.

Cuando supimos que nuestra selección sub 17 jugaría contra la de Alemania, muchos pusieron en duda su pase a la final: estamos acostumbrados a que se repita el pasado y carecemos de confianza en el futuro. Lo nuevo, lo diferente, nos da miedo sin antes darle una oportunidad.
Nuestros jóvenes ayer se enfrentaron no sólo a un alto nivel técnico y físico del equipo alemán, sino que también tuvieron que luchar contra una expectativa, si no en contra,  sí escéptica.  Aun así, nuestros muchachos sacaron la casta, defendieron y ganaron. Ganaron el partido, ganaron nuestro respeto y le ganaron a los malos pronósticos, demostrando que hoy no tiene por qué ser lo mismo que ayer.
¿Qué fue lo que hizo que éstos jóvenes triunfaran? Yo estoy convencido que la clave del éxito fue una perspectiva completamente distinta a la de sus mayores, un espíritu de confianza, ganas de cambiar la historia, hambre de trascender.
A los jóvenes de la sub 17 les debemos más que una final: les debemos una lección que tendremos que aplicar en nuestro día a día. Nos enseñaron que es posible cambiar la historia y que si así lo deseamos, las cosas se pueden hacer y ¡hacer bien!
También, que el trabajo en equipo es un ingrediente sin el cual no se pueden lograr los objetivos colectivos. Todos deseaban ganar, y todos jugaron juntos para lograrlo. El éxito no fue de los que metieron los goles, sino de los otros diez que lo hicieron posible.
Creo que es así como debemos trabajar por nuestro país y por nuestra ciudad: seguros que podemos hacer las cosas diferentes para hacerlas mejor, llenos de esperanza en el futuro y juntos como equipo.
El hijo de un amigo mío, David, un joven como los que jugaron ayer, dijo: “¡Querer jugar es ser Julio Gómez! Lo que ayer nos demostró nuestra selección es justo eso: querer ser un México mejor, jugar como ellos.
Seguramente, muchos estaremos el domingo reunidos con la familia y amigos apoyando a estos jóvenes que se atrevieron a hacer las cosas diferentes y que lo lograron hacerlo; hagamos pues, que esto no se quede ahí y prolonguemos esa transformación de las conciencias. Hagamos que el México que queremos sea nuestra selección.

Las inundaciones que constantemente nos afectan en colonias de Ecatepec y Netzahualcóyotl, en el Estado de México, y en el Distrito Federal, son producto de una serie de acciones y omisiones que hoy cobran factura a la población que, a causa de la falta de política pública en materia de vivienda, ordenamiento territorial y planeación urbana, hoy se encuentra asentada en zonas inundables. Los vecinos que ahí viven están, entonces, en una situación grave de vulnerabilidad.

Hoy, Ecatepec y Netzahualcóyotl se encuentran por debajo del nivel del lago de Texcoco, cuando antiguamente se ubicaban por arriba. La transformación de las pendientes naturales, ocasionada por los hundimientos, genera que el flujo del río de los Remedios se invierta,  haciendo a esas zonas susceptibles de inundaciones. Aunado a lo anterior, nos encontramos con el problema de la basura y de los asentamientos irregulares.

La irresponsabilidad de los gobiernos que han permitido el avance de estas situaciones, pone en riesgo a la ciudadanía, que ve afectadas no sólo sus actividades cotidianas, sino también, su patrimonio, como lo fue en el caso de las cientos de familias que vivieron las inundaciones de la semana pasada.

Los vicios del pasado deben superarse; seguir adelante y buscar un mejor destino para nuestra ciudad es deber y privilegio de todos los que en ella habitamos. El problema ya está ahí: la ciudad se hunde, los asentamientos irregulares están consolidados, los drenajes se encuentran saturados y la población de la ciudad de México y de su zona metropolitana está expuesta a graves inundaciones, y en casos como los que observamos, a la pérdida de su patrimonio.

Estamos viviendo un presente condenado por los errores del pasado, y no podemos quedarnos ahí, ni conformarnos con ello. La realidad nos exige actuar decididamente, apropiarnos de nuestra ciudad, dejar de sólo ser sus habitantes para convertirnos en sus ciudadanos para protegerla. Todos, desde nuestras trincheras, como ciudadanos o como funcionarios (en mi caso, como ciudadano y como funcionario) podemos y debemos actuar por y para proteger el lugar en que vivimos.

Diversos especialistas han opinado al respecto. Por ejemplo, el Dr. Andrés Galindo Bianconi, señaló recientemente que las autoridades no deben permitir el asentamiento de la población en zonas que se hayan inundado en los últimos 100 años, pues el agua tiende a recobrar su cauce. Por otra parte, El Dr. Jorge Legorreta ha insistido también en la necesidad de frenar el crecimiento de la ciudad y en la importancia de incorporar a la planeación urbana una perspectiva que tenga en cuenta el carácter lacustre de nuestra ciudad, a fin de aprovechar mejor nuestros recursos y evitar riesgos para la población, como lo son las inundaciones y los hundimientos.

Yo he defendido esa postura en reiteradas ocasiones. La ciudad necesita una nueva forma de ser vivida y construida. La infraestructura que hemos impulsado a lo largo de la presente administración busca corregir y prevenir los problemas desprendidos de la incorrecta gestión urbana de la ciudad de México.

La población, preocupada por esta situación, empieza a hacer evidente la magnitud del problema y cada día es más frecuente toparse con denuncias ciudadanas sobre la necesidad de darle un nuevo enfoque al manejo de la capital. Esto debe celebrarse, pues habla de una transformación en la manera en que deseamos relacionarnos con nuestra ciudad.

Así, frente a situaciones de crisis, las personas sacamos lo mejor y lo peor de nosotros. Estos días he tenido el honor de encabezar un numeroso grupo de mujeres y hombres, miembros de distintas instancias gubernamentales, así como vecinos, que han trabajado hombro a hombro en la limpieza de las colonias y el restablecimiento de sus actividades cotidianas. Me honra la oportunidad que mi responsabilidad como servidor público me da de trabajar por mi país y por mi ciudad: el lugar donde vivo y en donde vive mi familia.  

Sigamos sacando lo mejor de nosotros día a día por nuestra ciudad; busquemos nuevas alternativas que nos permitan incrementar la calidad de vida de la ciudad; trabajamos por ordenar nuestro espacio y disminuir los riesgos a los que nos enfrentamos; vivamos activamente nuestro distrito Federal.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.